dissabte, 2 de novembre de 2002

UNA LAGRIMA


A TUS PIES

Se echó mi corazón.

Noche tras noche
gime calladamente tu reproche
y sufre injustamente tu destierro.

Allí está. Nada importa que lo aparte
tu pie pequeño y cruel.

Allí, en la sombra,
calla el grito de amor con que te nombra, para no despertarte.

Noche tras noche, hasta que llega el día, gime tu reproche y sufre tu destierro.
Tú no lo sabes, nadie lo sabría.
Y a los pies, como un perro,
mi corazón espera todavía.



A UNA LÁGRIMA

Gota de mar donde naufrago nuestro amor,
se hunde el deseo negro de una pena.
Gota que, rebosando, nubla y llena
los ojos olvidados entre los dos.

Grito por el desaliento
de saber que si llega a tu alma ajena,
ésta, sin escucharlo, le condena

Piedad del tormento.
para esa gota, que del corazón se desahoga
y desahoga espinas de mi alma.

Piedad para la lágrima, el dolor,
el alma, en esa lágrima se ahoga...